Durante mucho tiempo, crecer profesionalmente estuvo asociado a avanzar dentro de la estructura de una organización y asumir progresivamente mayores responsabilidades. Hoy, la idea de desarrollo profesional puede contemplar distintos caminos, desde la especialización y la adquisición de nuevas capacidades hasta la autonomía y el liderazgo. Una encuesta realizada por Adecco Argentina muestra que el interés por liderar continúa presente entre los jóvenes: el 62% asegura que llegar a un puesto de líder o jefe es una meta, mientras que otro 18% lo considera un objetivo para más adelante. Al mismo tiempo, el 77% prefiere ganar experiencia y especializarse antes de tener personas a cargo.
Cuando se pregunta qué significa crecer profesionalmente, ganar experiencia y especializarse aparece como la principal prioridad. Pero no es la única forma en que los jóvenes imaginan su desarrollo. Un 9% prioriza tener mayor autonomía, un 7% prefiere ganar más dinero sin tener un equipo a cargo y otro 7% señala la posibilidad de tener personas a cargo. Los resultados muestran que avanzar en una carrera puede implicar diferentes objetivos: profundizar conocimientos, desarrollar nuevas capacidades, ganar autonomía, mejorar las condiciones laborales o asumir responsabilidades sobre otras personas.
Una convocatoria de Unesco busca jóvenes que cuenten historias con inteligencia artificial“Durante mucho tiempo asociamos crecimiento con ascenso: si una persona avanzaba en su carrera, el paso siguiente parecía ser necesariamente tener un equipo a cargo. Hoy vemos que las expectativas de desarrollo pueden ser más diversas. Liderar equipos puede ser una forma de crecer, pero también lo es desarrollar conocimientos, adquirir experiencia y asumir nuevos desafíos, según los intereses y el momento profesional de cada persona”, explica Patricio Dewey, Director Comercial & Marketing de Adecco Argentina.
Una mala compensación
¿Qué tendría que ofrecer una empresa para que alguien quiera ser jefe? La encuesta también permite conocer qué condiciones podrían hacer que los jóvenes rechacen una oportunidad de liderazgo. El 58% de los consultados afirma que una mala compensación podría llevarlo a rechazar un puesto de liderazgo.
Buscan a dos jóvenes por mostrar su poder de fuego en las redes socialesPero el dinero no es el único factor. Para el 22%, tener que estar disponible fuera del horario laboral sería motivo suficiente para decir que no. Le siguen el aumento de responsabilidades, con 11%, y la gestión de personas, con 9%. En otras palabras, el atractivo de una promoción no depende solamente del cargo, sino también de las condiciones que la acompañan: compensación, límites de disponibilidad y nivel de responsabilidad.
El Banco Nación advirtió que la morosidad de las familias sigue elevada y que afecta más a los jóvenesLos resultados muestran que el interés por liderar convive con otras formas de entender el crecimiento profesional. El 80% de los encuestados manifiesta interés en ocupar una posición de líder o jefe, aunque una parte significativa prefiere que sea más adelante. Para las organizaciones, esto plantea la oportunidad de pensar modelos de desarrollo que contemplen distintos recorridos profesionales. Especialización, adquisición de nuevas capacidades, experiencia, autonomía y liderazgo pueden formar parte de trayectorias diferentes y también complementarias.